Energía fotovoltaica, ¿sabe usted qué esto realmente significa?

Imagine su casa generando toda la energía que consume. Y más, de forma limpia, con un bajo impacto ambiental: obtenida a partir de la luz solar. Esto ya es una realidad para muchos habitantes de Alemania, Japón, Italia, Estados Unidos y otros países. ¿Por qué también no convertirla en una realidad para los brasileños?

Fue con esa idea en mente que el Instituto Ideal lanzó el Programa América del Sol, que tiene como objetivo desarrollar la producción de electricidad solar en los países de América Latina (especialmente en Brasil) con la instalación de sistemas fotovoltaicos conectados a la rede en tejados residenciales, predios públicos, edificios comerciales, centros comerciales, hoteles, aeropuertos, estadios brasileños etc.…

Pero además hay una falta de información sobre esta tecnología, justo por el hecho de todavía ser poco diseminada. Uno de los principales equívocos que se comete es confundir un módulo solar con un colector solar. Mientras el módulo genera electricidad, el colector promueve el calentamiento del agua.

Como en Brasil se usa la energía solar predominantemente para el calentamiento de agua (y por suerte eso empieza a estar presente en muchos tejados), es común que las personas piensen que la generación eléctrica a partir del sol está bastante difundida aquí. Sin embargo, esa es una idea falsa, puesto que aquí la electricidad solar actualmente sólo se aplica en proyectos puntuales y, en la mayor parte de los casos, relacionados con la investigación y el desarrollo. Recientemente, dicha tecnología pasó a ser utilizada para la electrificación rural en áreas de difícil acceso dentro del proyecto gubernamental “Luz para Todos”.

La generación de electricidad a partir del sol ocurre a través de módulos solares, o fotovoltaicos, término que surgió de la combinación de dos palabras: foto, que tiene su raíz en la lengua griega y significa “luz”, y voltaica, que viene de ‘volt’, que es la unidad utilizada para medir el potencial eléctrico.

Y, a diferencia de lo que muchos imaginan, su mayor potencial está en sistemas conectados a la red, y no en los aislados. Al conectar un sistema fotovoltaico a la red eléctrica (la mayoría de los sistemas instalados en el mundo), se reduce el costo con baterías para almacenar la energía que se desea utilizar cuando no hay sol (en la noche, por ejemplo). Cuando no hay irradiación solar, la edificación utiliza la electricidad que viene de la red eléctrica. Otro beneficio es que, cuando se genera más energía que la edificación es capaz de consumir, se puede enviarla para la red y, así, aprovechar todo potencial de producción eléctrica.

Estos son sólo dos ejemplos de informaciones que hay que aclarar e, por eso, el Instituto Ideal y sus colaboradores se dieron cuenta que su primera misión sería la educativa: enseñar los mitos y verdades sobre dicha tecnología, las diferencias entre la producción de electricidad y el calentamiento solar y los caminos posibles para desarrollar ese sector en el país.

Con este fin, fue creado e sitio www.americadosol.org, que reúne informaciones didácticas sobre la energía solar y explica cómo funciona un sistema conectado a la red, las diferentes tecnologías, ventajas, cómo está el mercado mundial y los proyectos desarrollados por el Instituto Ideal y sus colaboradores en Brasil. Además de eso, el sitio funciona como una guía de conocimiento sobre la electricidad solar en lengua portuguesa, con un glosario, preguntas frecuentes, estudios para descargar y enlace relevantes.

Más sobre el Instituto Ideal y sus colaboradores

América del Sol es un Programa del Instituto Ideal (www.institutoideal.org), una entidad privada sin fines de lucro, que trabaja para promover las energías alternativas en América Latina. La iniciativa cuenta con el apoyo de la para el Desarrollo Sostenible, a través de la GIZ y KfW. Además, tiene el apoyo técnico de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC), por medio del equipo del Grupo Fotovoltaica UFSC.