El aumento de la temperatura global, resultante de las emisiones de gases del efecto invernadero en la atmósfera, ya empieza a provocar cambios en el clima y a traer perjuicios sociales, ambientales y económicos. “El calentamiento del sistema climático es inequívoco, como ahora es evidente en las observaciones del aumento de las temperaturas medias globales del aire y del océano, del derretimiento generalizado de la nieve y del hielo y de la elevación del nivel global medio del mar”, declararon los científicos en el cuarto Informe de Evaluación del IPCC, publicado en 2007.

Entre las consecuencias del calentamiento global previstas por los 2,5 mil científicos del Panel Intergubernamental de Cambios del Clima (IPCC – Intergovernamental Pannel on Climate Change), están: el aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos climáticos extremos como lluvias fuertes, tornados y sequías, aumento del nivel de los océanos y desaparición de las casquetes polares.

Los científicos do IPCC afirman que “muy probablemente” la causa del problema es el exceso de gases del efecto invernadero, como el dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), lanzados por las actividades humanas en la atmósfera desde 1750 y que, ahora, sobrepasan “mucho” los valores preindustriales. El principal origen de tales emisiones está en la quema de combustibles fósiles, como el carbón y el crudo, que son usados para producir energía.

La gravedad de esas consecuencias dependerá de la capacidad de la humanidad de controlar las emisiones a partir de medidas de mitigación, tales como la sustitución del uso de fuentes fósiles de energía por fuentes renovables.

Hoy día hay diversas opciones energéticas más limpias como la obtenida a partir del viento (eólica), de sol (solar), de las olas y de la biomasa. Científicos y especialistas ambientales no paran de repetir que el uso de energías renovables es una de las principales maneras de minimizar los cambios climáticos.

Por eso, al optar por la generación solar fotovoltaica, el consumidor también contribuyó para la mitigación de los cambios climáticos, un problema global que depende también de los hábitos de consumo de todos los ciudadanos.

 

Ilustración: Carol Rivello